miércoles, 8 de enero de 2025

PSICOGRAFÍAS

PSICOGRAFÍAS


Muchas personas, apoyando un lápiz en un papel, bien liso para facilitar el movimiento, tras un espacio de diez o quince minutos inmóviles y concentrados, sentirán una expresión extraña en el brazo y manos inertes. Comenzarán entonces a sentir impulsos desordenados, produciéndose trazos caprichosos en el papel. Después se formarán letras y, tras cierto entrenamiento, palabras cada día más legibles. Pasando el tiempo, las personas más propensas a este peligroso automatismo y escisión de la personalidad podrán escribir inconscientemente y a velocidad febril páginas enteras.

Lo que con entrenamiento muchas personas pueden conseguir, algunas lo adquieren enseguida sin o con poquísimo entrenamiento aunque, con el ejercicio, la psicografía puede desenvolverse hasta límites insospechados. Así como hay psicografía o escritura automática, hay también dibujos, escultura, composición y ejecución de música, danza, etc., totalmente inconscientes. El operario Agustín Lesage fue un excelente pintor, sin haber estudiado pintura jamás. La señorita Helena Smith dibujaba, en trance, extraños paisajes que ella decía eran de Marte. En sueño hipnótico inducido por Emile Magin, la joven Magdalena ejecutaba danzas de una incontestable belleza plástica. Yola Catera fue un destacado músico automático. Los ejemplos son innumerables.

AUTOMATISMO

En la psicografía o escritura automática debemos distinguir en principio tres aspectos: La escritura, lo escrito y el escritor o, en otras palabras, el acto de escribir, el contenido de lo escrito y el agente intelectual. La escritura o acto de escribir, la acción “mecánica” de la escritura no es propiamente parapsicológica, por más maravillosa que pueda parecer la velocidad con que se escribe. Se puede escribir de derecha a izquierda invirtiendo las letras de forma que sólo mirándolas al espejo se puedan leer, imitándose perfectamente la letra de otra persona, etc. Todas estas maravillas no pasan de habilidades que en sí mismas nada tienen de propiamente parapsicológico. Son habilidades que hasta conscientemente pueden ser adquiridas y entrenadas.

El psicógrafo escribe “automáticamente”. Cuando un pianista ejecuta con brillantez una sonata difícil, es evidente que no está conscientemente transmitiendo a cada uno de los dedos de las dos manos las instrucciones precisas acerca de las teclas que deben ser presionadas en aquella vertiginosa sucesión.

Se trata, evidentemente, como en otros muchos hábitos, de automatismo, en mayor o menor grado, debido a la actividad inconsciente subliminal. Estos automatismos, verdadera ostentación de memoria, agilidad, comando, precisión, etc., del inconsciente pueden orientar a los supersticiosos que quedan sorprendidos por las habilidades externas del psicógrafo. Como el pianista, el psicógrafo no se ocupa conscientemente de lo que su mano hace. El autómata oye las conversaciones de las personas presentes o habla de otra cosa... Es fenómeno “simple” que pertenece a la psicología ordinaria, no directamente a la parapsicología.

INCONSCIENTE

La psicografía, para ser verdadera, y no un truco más o menos irresponsable, tiene que surgir del inconsciente. El psicógrafo escribe sin saber lo que escribe, “automáticamente”. Puede darse cuenta de qué está escribiendo, pero no de lo que está escribiendo. El consciente del psicógrafo no asiste a la experiencia más íntimamente que las personas presentes. Grasset hace propia las consideraciones de Pierre Janet, que también cita las experiencias de Myers con respecto a psicógrafos que no consiguieron releer lo que ellos mismos escribieron, o que se equivocan en la lectura, teniendo entonces que pedir a los espíritus de los muertos que escriban más legiblemente...

Siendo escritura inconsciente, es imposible que psicógrafo se acuerde de lo que escribió. O entonces es truco. Pero esto no quiere decir que el inconsciente no se acuerde de lo que inconscientemente se escribió. El psicógrafo en estado normal no recuerda conscientemente nada de lo que psicografió, pero en cualquier otra situación de inconsciencia (sueño, hipnosis, trance, otra psicografía, etc.) puede aparecer el recuerdo que parecía estar totalmente ausente del cerebro. La inconsciencia de la psicografía, sólo prueba eso, que es inconsciente. El término automatismo, escritura automática, destaca precisamente este aspecto, se tarta del resultado de una creación espontánea en la que el inconsciente no interviene.

EL CONTENIDO

Así como la “mecánica” y la inconsciencia de la escritura automática no pasa de un fenómeno simplemente psicológico, de la misma manera el contenido de la psicografía, generalmente, sólo en forma indirecta pertenece a la parapsicología. La regla general es que el psicógrafo no manifiesta más que conocimientos normales, archivados en su inconsciente. Una persona no recordaba absolutamente nada de lo que le había sido dicho durante el estado hipnótico profundo. Posteriormente, escribió inconscientemente todo lo que le había sido dicho por el médico durante el estado hipnótico. Al mismo tiempo que escribía, este psicógrafo leía, completamente despierto, un libro de historia sin tener conciencia ninguna de lo que la mano estaba escribiendo. Casos como éste prueban suficientemente no sólo que el inconsciente archiva todo lo que le es dicho durante el trance a pesar de la amnesia consciente, sino también que es el inconsciente el que dirige la mano y manifiesta los conocimientos en él archivados. Naturalmente que los datos archivados en el inconsciente generalmente surgen de éste modificados, como es típico en las manifestaciones del inconsciente.

CONTENIDO PARAPSICOLÓGICO

Aunque generalmente el psicógrafo sólo manifiesta elaboraciones de su inconsciente a partir de datos captados normalmente en el ambiente, en las lecturas, etc., excepcionalmente puede aparecer algún dato captado por vía parapsicológica. Hay excepciones, raras relativamente, pero absolutamente numerosas, dada la enorme cantidad de personas que con la práctica de la psicografía vienen desequilibrándose cada vez más y liberando con frecuencia creciente las facultades parapsicológicas. Entre los ejemplos más notables, se encuentra el de la Sra. Curran.

La Sra. P. L. Curran, de Saint Louis, psicografió cuentos, novelas, poesías, etc., en gran cantidad. A algunas de estas obras psicografiadas se les ha atribuido valor literario. La médium había abandonado sus estudios a los catorce años. Llegó a psicografiar a una velocidad extraordinaria, no se corregía nunca y daba prueba de vastos conocimientos de historia.

Lo más curioso en la Sra. Curran es que en sus escritos no usaba la lengua actual, sino la del siglo XVII, época en que habría vivido Patience Worth, a cuyo espíritu la Sra. Curran atribuía sus psicografías. No aparece ninguno de los neologismos introducidos posteriormente y contiene un porcentaje de palabras anglosajonas mucho más elevado que el que se encuentra en los escritores ingleses actuales, hecho que corresponde a la lengua empleada en el siglo XVII.

martes, 7 de enero de 2025

DÉJA VU



Déjà vu (/de?a vy/, en francés ‘ya visto’) o paramnesia es la experiencia de sentir que se ha sido testigo o se ha experimentado previamente una situación nueva. Este término fue acuñado por el investigador psíquico francés Émile Boirac (1851-1917) en su libro L'Avenir des sciences psychiques (‘El futuro de las ciencias psíquicas’), basado en un ensayo que escribió mientras estudiaba en la Universidad de Chicago.

Generalidades

La experiencia del déjà vu suele ir acompañada por una convincente sensación de familiaridad y también por una sensación de «sobrecogimiento», «extrañeza» o «rareza». La experiencia «previa» es con frecuencia atribuida a un sueño, aunque en algunos casos se da una firme sensación de que la experiencia «ocurrió auténticamente» en el pasado.

La experiencia del déjà vu parece ser muy común. En estudios formales, el 60% o más de la población afirma haberla experimentado al menos una vez.1 También se encuentran referencias a la experiencia de déjà vu en literatura del pasado, lo que indica que no es un fenómeno nuevo. Ha sido extremadamente difícil invocar la experiencia del déjà vu en el laboratorio, por lo que se han realizado pocos estudios empíricos. Recientemente, los investigadores han hallado formas de recrear esta sensación usando hipnosis.

Investigación científica

En los últimos años el déjà vu ha sido sometido a seria investigación psicológica y neurofisiológica. Su explicación más plausible es que el déjà vu no es un acto de «precognición» o «profecía» sino más bien una anomalía de la memoria: la impresión de que una experiencia está «siendo recordada». Esta explicación se ve corroborada por el hecho de que en la mayoría de los casos la sensación de «recuerdo» en el momento es fuerte, pero las circunstancias de la experiencia «previa» (cuándo, dónde y cómo ésta ocurrió) resultan bastante inciertas.

Asimismo, a medida que el tiempo pasa, los sujetos pueden exhibir un fuerte recuerdo de haber sufrido la «perturbadora» experiencia de déjà vu en sí misma, pero ningún recuerdo de los sucesos o circunstancias específicas que estaban «rememorando» cuando tuvieron dicha experiencia. En particular, puede ser el resultado de un solapamiento entre los sistemas neurológicos responsables de la memoria a corto plazo (sucesos que se perciben como pertenecientes al presente) y los responsables de la memoria a largo plazo (sucesos que se perciben como pertenecientes al pasado).

Muchos teóricos creen que la anomalía de la memoria sucede cuando la mente consciente tiene un ligero retraso en la recepción de las entradas perceptivas. En otras palabras, la mente inconsciente percibe el entorno antes que la mente consciente. Esto provoca que la propia consciencia perciba algo que ya está en la memoria, incluso a pesar de que lo esté sólo un instante de diferencia con la percepción.

Investigación parapsicológica

El déjà vu se asocia con la precognición, la clarividencia o las percepciones extrasensoriales, y se lo cita frecuentemente como evidencia de aptitudes «psíquicas» en la población en general. Explicaciones no científicas atribuyen la experiencia a la profecía, las visiones (como las recibidas en sueños) o recuerdos de una vida anterior.

Sueños

Sostienen algunos que el déjà vu es la memoria de los sueños. Aunque la mayoría de sueños nunca son recordados, una persona que duerme puede presentar un gran despliegue de actividad en zonas cerebrales relacionadas con el proceso de la memoria de largo plazo. Se ha especulado que los sueños "leen" directamente de la memoria de largo plazo, soslayando la memoria a corto plazo.

En este caso, el déjà vu pudiera ser una memoria de sueños olvidados con elementos comunes a la experiencia que se vive en el estado de vigilia. El deja vu, se da en los sueños muchas veces porque nuestro cerebro nos está informando de algo que piensa, pero no lo piensa conscientemente y simplemente nos advierte.

También están generados los dejá vu por ideas que provienen del instinto ( por ejemplo en sueños durante la adolescencia hacemos el amor, lo cual a su vez es un aprendizaje para cuando llegue la ocasión) Cuando esa situación se presenta, porque las situaciones se suceden nuevamente en la vida muchas veces, estamos preparados porque están almacenadas en el recuerdo, aunque nunca hayan sucedido y sean solo una ideación subconsciente.

LA POSESIÓN

Concepto. El síndrome de “automatismo y disociación” es una entidad clínica parapsicológica, caracterizada por la presencia en el sujeto de una vivencia o convicción subjetiva por una parte, y por una manifestación objetiva, por otra, de que se ha producido un cambio en la personalidad. Este cambio implica la emergencia de una nueva personalidad que sustituye, convive o alterna con la del sujeto, con conciencia o sin ella, con su asentimiento o su oposición, de modo transitorio o persistente. Este síndrome que también puede llamarse prosopopesis, nombre que, sin referirse al síndrome en sí, usara René Sudre, puede resumirse en la aparición de un cambio brusco, espontáneo o provocado en la identidad de la personalidad, función que se encuentra afectada y en juego. El origen de este cambio es atribuible a una fuerza de naturaleza psi. Cualquiera sea el motivo de este hecho, el mismo pone de relieve una ruptura en la continuidad de la estructura de la conciencia.

domingo, 5 de enero de 2025

SINDROME DE ACCIÓN EXTERIOR (Trabajos)



El Síndrome de Acción Exterior es una entidad clínica parapsicológica caracterizada por la presencia en el sujeto de una vivencia o sensación de naturaleza más o menos intensa, que está actuando sobre él para influirlo o dañarlo.

El sujeto atribuye esta actividad a una fuerza externa, casi siempre personalizada y en la mayoría de los casos encarnada en alguna persona cercana al sujeto. Un familiar, un amigo o un rival pueden convertirse en el agente causal del ataque.

SEMIOLOGÍA El período de inicio de este cuadro en su forma más usual, se manifiesta por cuatro signos esenciales:

.- miedo (generalmente de naturaleza ominosa) .- insomnio (acompañado de rumiaciones) .- sueños reiterativos (generalmente de contenidos traumáticos).- estado de expectativa (sensación de que algo malo va a ocurrir)

Declarado el cuadro de estado los elementos semiológicos patognomónicos se pueden resumir en una tríada sintomática:

a) Estado de exaltación: el sujeto se muestra exacerbado y susceptible, especialmente en tres áreas: exuberancia de las conductas, hipertimia e hiperestesias.

b) Vivencias de ataque: se constituye una idea prevalente de ser atacado, que abarca toda la persona y a todas las conductas del sujeto. Todas las manifestaciones del sujeto están ordenadas en función de esta idea prevalente, hacia la cual mantiene una creencia inconmovible.

c) Desarrollo en sector: la convicción del ataque como creencia abarca un sector de la realidad del sujeto en la cual penetra como una cuña. En este sentido el pensamiento se desenvuelve con orden, claridad y coherencia.

Las formas terminales de este cuadro generalmente pueden clasificarse en:

a) Desorganización psíquica profunda del sujeto, que puede conducirlo en algunos casos extremos al suicidio o la parálisis psíquica.

b) Cronificación del cuadro, en donde el sujeto mantiene durante años esta vivencia de la que hace leit-motiv de su vida.

c) Remisión y eliminación del cuadro.

FORMAS CLÍNICAS De manera general pueden ordenarse las formas clínicas en las cuales este síndrome se manifiesta en cuatro grandes variedades cada una con sus diferentes matices semiológicos.

En el cuadro siguiente presentamos esta clasificación:

CONCEPTO Nos encontramos con este cuadro clínico cuando una fuerza exterior y extraña al sujeto dirige sus pensamientos, orienta sus sentimientos y domina sus actos, todo esto con plena conciencia.

De manera general el sujeto siente estar sometido a una serie de comunicaciones o de “guía del pensamiento” que se le impone, así como la convicción de que le es adivinado lo que piensa.

SEMIOLOGÍA Se trata de una vivencia intensa en donde el sujeto manifiesta su certeza de que alguien desde el exterior influye sobre él, dirigiendo sus actos y su ideación.

Por otra parte su voluntad se encuentra impedida para oponerse y se halla supeditada a una “voluntad” ajena. Este rasgo de heterodependencia, si bien es común a todo el síndrome, es particularmente intenso en este tipo clínico.

La influencia, expresada por varios métodos, se presenta como una forma de amenaza al YO, amenaza que pone en peligro su unidad, su estabilidad y su identidad.

Por contrapartida a esta influencia se desarrolla un sistema diferencial (autoreferencial) altamente estructurado en torno al rasgo central.

Es común que esta figura clínica, sea una fase inicial del cuadro Sensitivo de Relación, si bien puede funcionar como entidad independiente.

En su construcción predominan los mecanismos interpretativos de la realidad, y en los casos basados en procesos alucinatorios o intuitivos, el grado de gravedad del cuadro es significativo.

sábado, 4 de enero de 2025

Título: la luna y el Lobo



testigo de su creación la luna da su reflejo en las noches de tinieblas donde el aullido estremece a los hombres, sanguinaria es la cacería cuando su instinto de licantropía se desborda sin control y solo un rastro de sangre cobija la noche.

el lobo siniestro que arrastra la muerte cuando en las noches se lamenta la gente desesperadamente y la luna testigo de las sanguinarias muertes que van acompañadas de horrorosos gritos que produce la gente cuando el lobo estremece la noche y se torna de sangre con interminables cadáveres dando fin a la brutal hambre que acompaña al lobo.

un aullido extenso a la luz de la luna único testigo de la matanza del lobo.

escrito por: Arlés Fernando Zambrano Pérez

jueves, 2 de enero de 2025

Lovecraft escritor Estadounidense

Lovecraft escritor Estadounidense, de relatos cortos, novelas de terror y ciencia ficción...🖤

miércoles, 1 de enero de 2025

convocatorias 2025 escritura - participación

Convocatoria internacional de microcuentos de terror - editorial alas de cuervo- octubre- noviembre 2025
Convocatoria internacional de cuentos de terror - editorial ITA- octubre 2025
Convocatoria internacional de microcuento - editorial palabra herida- octubre 2025
Convocatoria internacional de microcuento de terror - editorial terror mítico- octubre 2025
Convocatoria internacional de cuento breve - editorial mítico- octubre 2025
Convocatoria internacional de microhistoria - editorial komala - octubre 2025
Convocatoria internacional de micro cuentos - editorial mítico- enero - febrero 2025
Convocatoria internacional de micro historias - editorial Komala - enero - febrero 2025
Convocatoria internacional de microçuento para redes - Komala - enero 2025
Convocatoria internacional de microrrelato de terror- alas de cuervo- enero 2025