viernes, 12 de diciembre de 2025

premios 2025 literatura terror y otros

Convocatoria internacional de cuentos de terror - editorial ITA- octubre 2025
Convocatoria internacional de micro cuentos - editorial mítico- enero - febrero 2025
Convocatoria internacional de micro historias - editorial Komala - enero - febrero 2025

sábado, 25 de octubre de 2025

Frankenstein 2025

Septiembre 6 año 2025, el Dr. Frankenstein destacado intelectual, autodidacta y científico reconocido por algunos adelantos y experimentos de esta época, pasaba horas y horas en su laboratorio tratando siempre de ir adelante de su propio conocimiento, solo pensaba que necesitaba ir en contra de las leyes de la misma naturaleza, dándole vida a lo ya muerto, primero experimento a una pequeña escala, el perro de sus vecinos murió extrañamente, era de tamaño mediano, su pelaje café se fue cayendo sin razón aparente luego murió, fueron a enterrarlo en un predio, pero esa noche el Dr. Frankenstein desenterró el animal y se lo llevo para su laboratorio donde experimento para darle vida con unas máquinas que estaban en proceso de perfeccionamiento las cuales podían pasar corrientes eléctricas por los cuerpos o cosas que se montaran en ellas, al saber que en la medicina se utilizaba los electrochoques y otros mecanismos de resurrección por medio de corriente eléctrica que viajaba por todo el cuerpo de pacientes que en algunos casos podían volver a la vida poco tiempo después de haber sufrido problemas cardiacos o similares, el perro pareció vivir pero solo estuvo con vida una semana, en la cual el Dr. Frankenstein pudo analizar muchas cosas, le preocupaba que en la resurrección de aquel animal una agresividad extraña hacia parte de él, pensó que era porque no tenía un cerebro humano, empezó hacer sus ajustes en sus máquinas por esta razón no dormía mucho, y estaba pendiente del diario en la parte de los obituarios para saber que personas morían, así pudo recolectar muchas partes de diferentes cuerpos para su gran experimento el cual contaba con partes de más de doce cuerpos, pero también necesito implantar partes de máquina que camuflo con la carne, pero tenía muchas más partes humanas que de máquina, era supremamente grande como un oso aproximadamente, solo faltaba el cerebro días más tarde una persona muy inteligente que había sufrido un accidente al parecer por muchas personas que le hacían daño sin razón, parecía ser el candidato perfecto pero tenía que conseguir el cerebro lo más fresco posible, empezó esa noche más temprano a desenterrar el cuerpo, pero como era algo entrado en años el Dr. Frankenstein ya no estaba en sus mejores épocas y le dolía mucho la espalda, pero esa misma noche inserto el cerebro en la cavidad del monstruo que sería revivido con ayuda de sus máquinas, esa noche hacia también un experimento con las nubes y hielo seco para causar una gran tormenta y aprovechas la electricidad que sería atraídas con unos para rayos que conectaban también con el cuerpo de aquel monstruo, la tormenta tuvo lugar y sus descargas fueron intensas y con ayuda de las maquinas que también descargaban intensas corrientes eléctricas por el cuerpo y unos líquidos este empezó a moverse reventó las ataduras y gimió luego miro a su creador el Dr. Frankenstein el cual temblaba, observo su alrededor y en su mente entendió que aquel hombre era su creador y solo se retiró, en su camino esa noche no descanso solo camino al día siguiente sintió hambre y cuando buscaba comida, un hombre malo apareció era robusto y algo barrigón, tenía mucho bello en su cuerpo, y un bigote, camisa clara y pantalón oscuro, con zapatos cafés, el señor se impactó y lo empezó a insultar llamándolo monstruo horrible y muchas cosas feas le decía al gran muerto vivo, que no tenia de momento nombre, el barrigón bigotón se armó de un machete y una pistola que tenía en su carro, ataco al gran y poderoso ser que tenía al frente dándole algunos impactos de bala, pero el monstruo se acercaba más y más, estando muy cerca le dio dos machetazos uno en el pecho y el otro a un costado mas no logro hacerle mucho daño, el monstruo agarro el brazo que tenía el machete y se lo arranco con su descomunal fuerza, luego lo apretó de la cabeza hasta aplastarla solo pedazos de cabeza, cerebro , carne y sangre se escurrían de las manos del monstruo, así que tomo un panecillo que estaba en el vehículo se lo comió y siguió su camino, una mujer que pasaba y parecía que venía de hacer ejercicio, piel trigueña, alta, cabello largo, cuerpo atlético, con top y una pequeña licra, zapatillas y medias muy cortas se horrorizo al ver lo que se acercaba y grito que es eso, que feo, que asco auxilio corrió hacia su carro y trato de prenderlo pero el gran ser con su brutal fuerza arranco sin problema la puerta del vehículo y saco a la mujer de una pierna y arrojo violentamente hacia un lado la mujer se fracturo un brazo y una pierna, el gran monstruo la abrazo tan fuerte que le partió las vértebras y las costillas arrojo el cuerpo a un lado y cuando se iba a ir, una pareja de gordos en un carro gris al ver la escena se estrellaron en un poste el hombre le dijo a su mujer trata de salir rápido yo lo distraigo, la mujer le dijo pero amor tu eres gordo mas no fuerte tranquila, haz lo que te digo la mujer gorda salió del carro gris tenía el cabello oscuro, ojos grandes, gafas y papada por su gordura vestía una blusa, jeans y unos zapaticos bajitos pero por su gordura no se movía muy rápido, el hombre gordo tenia cabello oscuro, piel blanca, ojos al parecer oscuros, era grande y también tenía papada, trato de distraer al monstruo gritándole al monstruo muchas cosas e insultándolo pero no resulto fue primero hacia la mujer que no se pudo mover muy rápido y de un fuerte golpe la atravesó de lado a lado luego con otros brutales golpes destruyo muchos de su huesos, el hombre gordo se horrorizo y corrió hacia la gran bestia de carne pero este giro su cuerpo y al ver al hombre gordo cerca piso fuertemente el suelo y una corriente eléctrica salió de su pie, llegando hasta donde estaba el hombre quien recibió la descarga y no se podía mover, la parte máquina del monstruo al parecer podía darle la facultad de sacar ciertas corrientes eléctricas por fuera de su cuerpo y acompañado con su descomunal fuerza se encontraban en presencia de un horrible adversario todo quien se cruce en su camino, el hombre gordo por otro lado seguía paralizado recibiendo descargas mientras el gran monstruo se acercaba a él, luego lo tomo por la cabeza y se la arranco y siguió su camino, un fotógrafo estaba en el lugar, de piel blanca, cabello corto, estatura media, usaba gafas y tenía barba tomo fotos del suceso parecía que aquel monstruo se retiraría y el fotógrafo viviría, mas no sería así , porque sería visto por el reflejo de una ventana, así que el monstruo se devolvió cogió una moto y se la arrojo con tal fuerza que al impactar con el fotógrafo le reventó los órganos por dentro, así como muchos huesos por todo el cuerpo y lo aplasto contra una pared, desde la distancia pudo ver que había también destruido ese cuerpo y se marchó, por otra parte el Dr. Frankenstein se dio cuenta de lo que su creación había hecho , pero no sabía qué hacer, él entendía que era posiblemente imparable, tenía que pensar en algo pero rápido si no los desastres serian incalculables, la policía de esta ciudad estaba como loca buscando al gran monstruo que se había retirado a descansar, pero temblaban también de miedo por encontrarse cara a cara con lo que parecía daba brutales muertes, en eso mismos días siguieron ocurriendo muertes brutales de civiles y policías que encontraban al monstruo y trataban de detenerlo o hacerle daño, esta gran bestia de carne parecía no tener sentimientos , pero empezó a ver una bella mujer desde lejos de donde se hacía, tenía piel blanca, delgada, cabello largo y negro, ojos expresivos y un lindo rostro su piel parecía algo bronceada, labios no muy carnosos, pero el monstruo empezó a sentir cosas por la mujer que solo podía ver desde lejos y no se podían encontrar frente a frente, porque ya estaba muy convencido de que era una bestia de carne y metal que horrorizaba a los demás, así que solo la miraba desde lejos, una noche salió el monstruo como siempre y mientras caminaba paso por una sastrería donde vio una anciana mujer, estatura baja, rostro algo acabado por los años, dientes amarillos y su cabello largo y con partes muy canosas bestia muy cómoda y desarreglada, era la persona que arreglaba la ropa de los clientes de ese sector pero era una mala mujer sus acciones dejaban mucho que desear y los demás lo sabían pero no lo comentaban, esa noche la señora se encontró cara a cara con el gran monstruo y gritando cosas horribles irrito a la bestia quien con muchos golpes le partió los huesos piso su cuello y siguió su camino, este también fue el fin de una mala persona, pero aquel monstruo no entendía quién era bueno y quien no lo era, porque el simplemente se irritaba con lo que decían los demás y con lo que lo atacaban repetidamente cuando el caminaba y al verse agredido de alguna forma reaccionaba mal y mataba brutalmente, podría ser porque el cerebro de aquel monstruo era de una persona que sufrió mucho la maldad de los demás sin haberles hecho nada y sin merecer ese daño, además que el simple hecho de volver algo nuevamente a la vida ya era malo y al parecer sus estados eran alterados y se volvían muy agresivos como sucedió en los experimentos previos como el del perro que realizo el Dr. Frankenstein antes de darle origen y vida a esta bestia de carne y metal, un muchacho alto, cabello negro, corto y rizado, no muy delgado, su caminado era algo encorvado, tenía una buena vestimenta parecía venir de su trabajo, camisa manga larga blanca, pantalón oscuro y zapatos de material negros, choco con esta bestia y la irrito solo recibía el desprecio y la agresión de los demás y por esta razón puede ser que su rabia asesina despertó aún más de lo que debió ser, brutalmente lo asesino disparando fuertes golpes y partiendo todos sus huesos para terminar aplastándole el cráneo de un fuerte pisotón, así siguió su camino y paro en un parque preguntándose porque los demás desde un principio eran malos con él y lo querían dañar además de irritarlo más y más, una muchacha gorda, con un cuerpo algo raro, joven, muy escandalosa, pequeña, piel trigueña, cabello negro, con partes en su piel manchadas y más claras, comenzó a gritar y a decirle cosas horribles, que le dolían al monstruo, y también empezó a pedir auxilio, inmediatamente la bestia salto y con las dos piernas golpeo muy duro el suelo una gran corriente eléctrica salió de sus pies que llegaron hasta donde estaba la mujer paralizando sus movimientos, para luego acercarse y con sus manos la tomo de la cabeza alzándola, empezó a apretar con gran fuerza mientras hundía sus dedos y penetraba el cráneo de la mujer hasta destrozar e introducir todos sus dedos con gran fuerza y presión en la cabeza de la mujer y así la mato, también pasaba una señora en un carro negro, piel trigueña, robusta, llevaba lentes su cabello estaba pintado unas partes de rubio, con una blusa de manchas, aquella mujer se dedicaba a las artes oscuras, acelero su vehículo y arrollo al gran monstruo quien grito porque un brazo recibió casi todo el impacto pero lo resistió, el carro quedo muy dañado en el frente, la gran bestia de carne y metal, se levantó y se acercaba a la mujer mientras su brazo sangraba, la carne algo desgarrada dejaba ver partes de metal en su brazo, por el gran impacto la señora quedo atorada en el vehículo cuando el monstruo estuvo cerca, atravesó de un puñetazo el vidrio del frente del carro la tomo del pecho y la saco brutalmente del vehículo para después estampillara muchas veces contra un muro que se encontraba cerca el cadáver quedo irreconocible por la brutalidad de esta bestia, un delincuente en silla de ruedas armado con una pistola y algo ebrio, empezó a disparar muchas veces contra el monstruo mientras decía maldito monstruo horrible muere, pero la bestia golpeo duramente el piso sacando sus ondas eléctricas, como el hombre se encontraba en una silla que era con partes metálicas la corriente se extendió rápidamente, se acercó le arranco el brazo que tenía el arma y luego con un brutal puño lo atravesó de lado a lado con silla y todo para luego irse, pasaba también un mujer morena, algo frentona, estatura no muy grande, tenía gafas también estaba armada disparo por la espalda, la bestia se giró y con un movimiento del brazo la arrojo lejos, azotándola contra unos árboles quedo algo mareada, pero no pudo correr dos brutales golpes le partieron algunos huesos para luego estrangularla hasta su muerte, en otra parte el Dr. Frankenstein desarrollaba un mecanismo que redujera la energía de esta bestia asesina, se dio cuenta que su experimento tenía un gran error, el cerebro de aquella persona quien había sido víctima de la maldad de los demás sin que lo mereciera y su inteligencia, reaccionaban aún más mal con los químicos y tecnología que estaba en el cuerpo, también al estar construido por tejido no vivo, el rechazo de este tejido que se estaba cayendo le producía dolor y lo irritaba aún más haciéndolo muy peligroso, pudo encontrar la forma de bajar la corriente de la parte mecánica, pero debía tener en cuenta que una vez detuviera al monstruo debía desaparecer el también porque ya no era posible corregir su error, tenía idea de dónde podía estar posiblemente en una antigua catedral al norte de la ciudad abandonada por la gente y por su dios, se dirigió con su artefacto y lo instalo arriba por la parte del campanario, también llevaba algunos galones de gasolina pues la idea era que se quemara en ese lugar, algunas personas estaban repartidos por el lugar en partes donde no fueran a llamar la atención, unos pocos minutos después el monstruo llego a descansar y mirar sus heridas que cada vez eran más, el Dr. Frankenstein acciono su máquina la cual empezó a descargar una corriente inversa para quitar la energía del monstruo al cual le hizo daño y grito de dolor, inmediatamente el Dr. Frankenstein bajo del campanario mientras este rayo estaba accionado y empezó a prender fuego por toda las partes donde tenía distribuida los galones con gasolina los cuales se prendieron rápidamente y empezaron a quemar la estructura con el monstruo a dentro de ella pero la explosión saco volando a el Dr. Frankenstein que quedó inconsciente, más el monstruo no murió, con su fuerza pudo destruir una de las paredes y salir pero quedo débil, y estaba muy quemado en muchas partes de su cuerpo, como todavía ardía se tiro al suelo y rodo para apagar una que otra parte que tenía fuego el olor a carne quemada era penetrante, estaba adolorido, y quemado, ya tampoco poseía tanta fuerza porque el artefacto que había inventado el Dr. Frankenstein le había quitado su fuente de energía así que ya solo tenía mucha fuerza y nada mas pero debía descansar, pensó que necesitaba ayuda, pero quien pensó la bestia, mientras caminaba herido y más lento, la delgada mujer que observaba mucho a lo lejos estaba cerca y fue hasta ella apenas la vio pasar pero esta al ver ese cuerpo así gritaba espantada, la bestia pudo pronunciar palabra ayúdame yo siento cosas por ti y ahora necesito tu ayuda, la mujer se negó, nunca podría ayudar a alguien tan horrible y feo como tú, ojala mueras monstruo, en ese momento la bestia de carne y metal sintió otro dolor pero esta vez en el pecho, como un piquete, después confundido tomo fuerzas agarro a la mujer del cuello la levanto y empezó a estrangularla con la fuerza que tenía, mientras una lagrima salió de los ojos del monstruo, la mujer pataleaba pero después de un corto tiempo y apretar más y más , dejo de hacerlo y murió, la bestia camino hasta un lago donde con muchas heridas y muy débil desapareció, sumergiéndose el mismo en aquel lago al parecer quedo, hasta el momento no se sabe si el monstruo murió. Pero lo que es cierto es que tardaría en volver si estaba con vida, por mi parte yo el Dr. Frankenstein también desapareceré y dejare la ciencia que me enseño que es mejor tener hijos que construirlos. Escrito por: Arles Fernando Zambrano Pérez

viernes, 24 de octubre de 2025

Biografía breve para concursos de literatura

Escrito por: Arles Fernando Zambrano Pérez

Biografía

Arles Fernando Zambrano Pérez 07 – 08 – 1981 de Cali Colombia

Escritor, poeta y Publicista 100% Caleño – Artista Plástico, Pintor, ilustrador, profesor de arte.

Formación académica: bachillerato Colegio San Luis Gonzaga

Educación superior Universidad Santiago de Cali

Escribe desde el 2008 pero da forma a sus escritos con temática de fantasía entre el 2012 y 2013

Empieza de manera más organizada su proyecto de relatos y poemas con temática de terror y misterio entre el 2019 y 2024

Ganador de 4 concursos de escritura en el 2021

ganador de 4 concursos de escritura en el 2023

ganador de 7 concursos de escritura en el 2024

ganador de 3 concursos de escritura en el 2025

La frase que caracteriza al escritor y artista es si no expresas no existes.

Redes sociales

Instagram: @moracumo_art

País

Ciudad Cali - Colombia

jueves, 2 de octubre de 2025

Título: la sangre con sabor a café



La noche llego, la vampira apareció,

la luna miró, su mirada bajó,

su atención en mi fijo,

“la vampira me mordió…

y se quejó porque mi sangre sabía a café.” ☕

Escrito por: Arles Fernando Zambrano Pérez

martes, 18 de marzo de 2025

LOVECRAFT Y LA CREACIÓN DEL COSMICISMO

Lovecraft es conocido por desarrollar una filosofía literaria llamada "Cosmicismo", que enfatiza la insignificancia del ser humano en un universo vasto e indiferente. Sus historias suelen incluir seres cósmicos antiguos y poderosos, como Cthulhu, que representan fuerzas más allá de la comprensión humana.

domingo, 16 de febrero de 2025

En la obra “Fausto de Goethe”



En la obra “Fausto de Goethe”, es Mefistófeles el que actúa de embajador de Satanás y firma un pacto satánico con Fausto.

Señor de los conocimientos ocultos y la diplomacia en el infierno

sábado, 15 de febrero de 2025

Mefistófeles



Señor de los conocimientos ocultos y la diplomacia en el infierno Mefisto señor de la inteligencia y el conocimiento también gran conocedor de la magia

Mefistófeles: Un arcángel caído y uno de los siete poderes infernales. Antes de su caída, era uno de los asistentes del arcángel Sadkiel y uno de los regentes del planeta Júpiter.

En otras leyendas, se dice que es uno de los tres maestros del infierno, junto a Satán y Lucifer.

domingo, 9 de febrero de 2025

Título: Mutaciones



en esperimentar esta la mutación de aquellas criaturas productos de su creacion.

que flotan en sus cupulas sumergidas en los líquidos, abominaciones de la imaginacion que toman forma en aquel laboratorio.

peligrosas creaciones y terribles abominaciones, que tienen como misión la ejecución de las víctimas seleccionadas para su alimentación y preservacion. armas cientificas creadas de la locura que terminaran siendo liberadas y alimentadas de la maldad humana.



escrito por: Arlés Fernando Zambrano Pérez

viernes, 31 de enero de 2025

Título: sirviente tenebroso



su legado tenebroso de cazador de almas susurra ansioso con la orden de proteger al poeta ambicioso de enemigos declarados y silenciosos.

quien le haga daño al poeta, su alma reclamara y en la noche desaparecerá.

estas almas en un cofre se quedaran y en el infierno permanecerán, el sirviente tenebroso al lado del poeta se quedara y lo cuidará.

es su derecho y regalo nocturno del infierno de sus letras.



escrito por: Arlés Fernando Zambrano Pérez

martes, 28 de enero de 2025

Título: el pantano de la muerte



en las orillas de aquél bosque, un pantano maldito, viscoso, resbaloso y letal.

acumula muertes sin parar, quien se podrá salvar, si su asesino no para de matar a quien por este pantano se atreve a pasar.

lo único que pueden hacer es gritar y suplicar, obteniendo solo un saguinario final.



escrito por: Arlés Fernando Zambrano Pérez

domingo, 26 de enero de 2025

Título: Sombra



un vigilante nocturno que mataba en un segundo.

aquella sombra vivía en la noche, deslizaba su imagen hasta llegar a su víctima penetrar el cuerpo y matar en silencio.

oprimiendo su pecho el daño está hecho, un cuerpo sin vida no quedo otra salida que reclamar su vida.



escrito por: Arlés Fernando Zambrano Pérez

jueves, 23 de enero de 2025

El monte de las ánimas – Gustavo Adolfo Bécquer (1861)



I

Atad los perros; haced la señal con las trompas para que se reúnan los cazadores, y demos la vuelta a la ciudad. La noche se acerca, es día de Todos los Santos y estamos en el Monte de las Ánimas.

—¡Tan pronto!

—A ser otro día, no dejara yo de concluir con ese rebaño de lobos que las nieves del Moncayo han arrojado de sus madrigueras; pero hoy es imposible. Dentro de poco sonará la oración en los Templarios, y las ánimas de los difuntos comenzarán a tañer su campana en la capilla del monte.

—¡En esa capilla ruinosa! ¡Bah! ¿Quieres asustarme?

—No, hermosa prima; tú ignoras cuanto sucede en este país, porque aún no hace un año que has venido a él desde muy lejos. Refrena tu yegua, yo también pondré la mía al paso, y mientras dure el camino te contaré esa historia.

Los pajes se reunieron en alegres y bulliciosos grupos; los condes de Borges y de Alcudiel montaron en sus magníficos caballos, y todos juntos siguieron a sus hijos Beatriz y Alonso, que precedían la comitiva a bastante distancia.

Mientras duraba el camino, Alonso narró en estos términos la prometida historia:

—Ese monte que hoy llaman de las Ánimas, pertenecía a los Templarios, cuyo convento ves allí, a la margen del río. Los Templarios eran guerreros y religiosos a la vez. Conquistada Soria a los árabes, el rey los hizo venir de lejanas tierras para defender la ciudad por la parte del puente, haciendo en ello notable agravio a sus nobles de Castilla; que así hubieran solos sabido defenderla como solos la conquistaron.

Entre los caballeros de la nueva y poderosa Orden y los hidalgos de la ciudad fermentó por algunos años, y estalló al fin, un odio profundo. Los primeros tenían acotado ese monte, donde reservaban caza abundante para satisfacer sus necesidades y contribuir a sus placeres; los segundos determinaron organizar una gran batida en el coto, a pesar de las severas prohibiciones de los clérigos con espuelas, como llamaban a sus enemigos.

Cundió la voz del reto, y nada fue parte a detener a los unos en su manía de cazar y a los otros en su empeño de estorbarlo. La proyectada expedición se llevó a cabo. No se acordaron de ella las fieras; antes la tendrían presente tantas madres como arrastraron sendos lutos por sus hijos. Aquello no fue una cacería, fue una batalla espantosa: el monte quedó sembrado de cadáveres, los lobos a quienes se quiso exterminar tuvieron un sangriento festín. Por último, intervino la autoridad del rey: el monte, maldita ocasión de tantas desgracias, se declaró abandonado, y la capilla de los religiosos, situada en el mismo monte y en cuyo atrio se enterraron juntos amigos y enemigos, comenzó a arruinarse.

Desde entonces dicen que cuando llega la noche de difuntos se oye doblar sola la campana de la capilla, y que las ánimas de los muertos, envueltas en jirones de sus sudarios, corren como en una cacería fantástica por entre las breñas y los zarzales. Los ciervos braman espantados, los lobos aúllan, las culebras dan horrorosos silbidos, y al otro día se han visto impresas en la nieve las huellas de los descarnados pies de los esqueletos. Por eso en Soria le llamamos el Monte de las Ánimas, y por eso he querido salir de él antes que cierre la noche.

La relación de Alonso concluyó justamente cuando los dos jóvenes llegaban al extremo del puente que da paso a la ciudad por aquel lado. Allí esperaron al resto de la comitiva, la cual, después de incorporárseles los dos jinetes, se perdió por entre las estrechas y oscuras calles de Soria.



II

Los servidores acababan de levantar los manteles; la alta chimenea gótica del palacio de los condes de Alcudiel despedía un vivo resplandor iluminando algunos grupos de damas y caballeros que alrededor de la lumbre conversaban familiarmente, y el viento azotaba los emplomados vidrios de las ojivas del salón.

Solas dos personas parecían ajenas a la conversación general: Beatriz y Alonso: Beatriz seguía con los ojos, absorta en un vago pensamiento, los caprichos de la llama. Alonso miraba el reflejo de la hoguera chispear en las azules pupilas de Beatriz.

Ambos guardaban hacía rato un profundo silencio.

Las dueñas referían, a propósito de la noche de difuntos, cuentos tenebrosos en que los espectros y los aparecidos representaban el principal papel; y las campanas de las iglesias de Soria doblaban a lo lejos con un tañido monótono y triste.

—Hermosa prima —exclamó al fin Alonso rompiendo el largo silencio en que se encontraban—; pronto vamos a separarnos tal vez para siempre; las áridas llanuras de Castilla, sus costumbres toscas y guerreras, sus hábitos sencillos y patriarcales sé que no te gustan; te he oído suspirar varias veces, acaso por algún galán de tu lejano señorío.

Beatriz hizo un gesto de fría indiferencia; todo un carácter de mujer se reveló en aquella desdeñosa contracción de sus delgados labios.

—Tal vez por la pompa de la corte francesa; donde hasta aquí has vivido —se apresuró a añadir el joven—. De un modo o de otro, presiento que no tardaré en perderte… Al separarnos, quisiera que llevases una memoria mía… ¿Te acuerdas cuando fuimos al templo a dar gracias a Dios por haberte devuelto la salud que viniste a buscar a esta tierra? El joyel que sujetaba la pluma de mi gorra cautivó tu atención. ¡Qué hermoso estaría sujetando un velo sobre tu oscura cabellera! Ya ha prendido el de una desposada; mi padre se lo regaló a la que me dio el ser, y ella lo llevó al altar… ¿Lo quieres?

—No sé en el tuyo —contestó la hermosa—, pero en mi país una prenda recibida compromete una voluntad. Sólo en un día de ceremonia debe aceptarse un presente de manos de un deudo… que aún puede ir a Roma sin volver con las manos vacías.

El acento helado con que Beatriz pronunció estas palabras turbó un momento al joven, que después de serenarse dijo con tristeza:

—Lo sé prima; pero hoy se celebran Todos los Santos, y el tuyo ante todos; hoy es día de ceremonias y presentes. ¿Quieres aceptar el mío?

Beatriz se mordió ligeramente los labios y extendió la mano para tomar la joya, sin añadir una palabra.

Los dos jóvenes volvieron a quedarse en silencio, y volviose a oír la cascada voz de las viejas que hablaban de brujas y de trasgos y el zumbido del aire que hacía crujir los vidrios de las ojivas, y el triste monótono doblar de las campanas.

Al cabo de algunos minutos, el interrumpido diálogo tornó a anudarse de este modo:

—Y antes de que concluya el día de Todos los Santos, en que así como el tuyo se celebra el mío, y puedes, sin atar tu voluntad, dejarme un recuerdo, ¿no lo harás? —dijo él clavando una mirada en la de su prima, que brilló como un relámpago, iluminada por un pensamiento diabólico.

—¿Por qué no? —exclamó ésta llevándose la mano al hombro derecho como para buscar alguna cosa entre las pliegues de su ancha manga de terciopelo bordado de oro… Después, con una infantil expresión de sentimiento, añadió:

—¿Te acuerdas de la banda azul que llevé hoy a la cacería, y que por no sé qué emblema de su color me dijiste que era la divisa de tu alma?

—Sí.

—Pues… ¡se ha perdido! Se ha perdido, y pensaba dejártela como un recuerdo.

—¡Se ha perdido!, ¿y dónde? —preguntó Alonso incorporándose de su asiento y con una indescriptible expresión de temor y esperanza.

—No sé…. en el monte acaso.

—¡En el Monte de las Ánimas —murmuró palideciendo y dejándose caer sobre el sitial—; en el Monte de las Ánimas!

Luego prosiguió con voz entrecortada y sorda:

—Tú lo sabes, porque lo habrás oído mil veces; en la ciudad, en toda Castilla, me llaman el rey de los cazadores. No habiendo aún podido probar mis fuerzas en los combates, como mis ascendentes, he llevado a esta diversión, imagen de la guerra, todos los bríos de mi juventud, todo el ardor, hereditario en mi raza. La alfombra que pisan tus pies son despojos de fieras que he muerto por mi mano. Yo conozco sus guaridas y sus costumbres; y he combatido con ellas de día y de noche, a pie y a caballo, solo y en batida, y nadie dirá que me ha visto huir del peligro en ninguna ocasión. Otra noche volaría por esa banda, y volaría gozoso como a una fiesta; y, sin embargo, esta noche… esta noche. ¿A qué ocultártelo?, tengo miedo. ¿Oyes? Las campanas doblan, la oración ha sonado en San Juan del Duero, las ánimas del monte comenzarán ahora a levantar sus amarillentos cráneos de entre las malezas que cubren sus fosas… ¡las ánimas!, cuya sola vista puede helar de horror la sangre del más valiente, tornar sus cabellos blancos o arrebatarle en el torbellino de su fantástica carrera como una hoja que arrastra el viento sin que se sepa adónde.

Mientras el joven hablaba, una sonrisa imperceptible se dibujó en los labios de Beatriz, que cuando hubo concluido exclamó con un tono indiferente y mientras atizaba el fuego del hogar, donde saltaba y crujía la leña, arrojando chispas de mil colores:

—¡Oh! Eso de ningún modo. ¡Qué locura! ¡Ir ahora al monte por semejante friolera! ¡Una noche tan oscura, noche de difuntos, y cuajado el camino de lobos!

Al decir esta última frase, la recargó de un modo tan especial, que Alonso no pudo menos de comprender toda su amarga ironía, movido como por un resorte se puso de pie, se pasó la mano por la frente, como para arrancarse el miedo que estaba en su cabeza y no en su corazón, y con voz firme exclamó, dirigiéndose a la hermosa, que estaba aún inclinada sobre el hogar entreteniéndose en revolver el fuego:

—Adiós Beatriz, adiós… Hasta pronto.

—¡Alonso! ¡Alonso! —dijo ésta, volviéndose con rapidez; pero cuando quiso o aparentó querer detenerle, el joven había desaparecido.

A los pocos minutos se oyó el rumor de un caballo que se alejaba al galope. La hermosa, con una radiante expresión de orgullo satisfecho que coloreó sus mejillas, prestó atento oído a aquel rumor que se debilitaba, que se perdía, que se desvaneció por último.

Las viejas, en tanto, continuaban en sus cuentos de ánimas aparecidas; el aire zumbaba en los vidrios del balcón y las campanas de la ciudad doblaban a lo lejos.



III

Había pasado una hora, dos, tres; la media noche estaba a punto de sonar, y Beatriz se retiró a su oratorio. Alonso no volvía, no volvía, cuando en menos de una hora pudiera haberlo hecho.

—¡Habrá tenido miedo! —exclamó la joven cerrando su libro de oraciones y encaminándose a su lecho, después de haber intentado inútilmente murmurar algunos de los rezos que la iglesia consagra en el día de difuntos a los que ya no existen.

Después de haber apagado la lámpara y cruzado las dobles cortinas de seda, se durmió; se durmió con un sueño inquieto, ligero, nervioso.

Las doce sonaron en el reloj del Postigo. Beatriz oyó entre sueños las vibraciones de la campana, lentas, sordas, tristísimas, y entreabrió los ojos. Creía haber oído a par de ellas pronunciar su nombre; pero lejos, muy lejos, y por una voz ahogada y doliente. El viento gemía en los vidrios de la ventana.

—Será el viento —dijo; y poniéndose la mano sobre el corazón, procuró tranquilizarse. Pero su corazón latía cada vez con más violencia. Las puertas de alerce del oratorio habían crujido sobre sus goznes, con un chirrido agudo prolongado y estridente.

Primero unas y luego las otras más cercanas, todas las puertas que daban paso a su habitación iban sonando por su orden, éstas con un ruido sordo y grave, aquéllas con un lamento largo y crispador. Después silencio, un silencio lleno de rumores extraños, el silencio de la media noche, con un murmullo monótono de agua distante; lejanos ladridos de perros, voces confusas, palabras ininteligibles; ecos de pasos que van y vienen, crujir de ropas que se arrastran, suspiros que se ahogan, respiraciones fatigosas que casi se sienten, estremecimientos involuntarios que anuncian la presencia de algo que no se ve y cuya aproximación se nota no obstante en la oscuridad.

Beatriz, inmóvil, temblorosa, adelantó la cabeza fuera de las cortinillas y escuchó un momento. Oía mil ruidos diversos; se pasaba la mano por la frente, tornaba a escuchar: nada, silencio.

Veía, con esa fosforescencia de la pupila en las crisis nerviosas, como bultos que se movían en todas direcciones; y cuando dilatándolas las fijaba en un punto, nada, oscuridad, las sombras impenetrables.

—¡Bah! —exclamó, volviendo a recostar su hermosa cabeza sobre la almohada de raso azul del lecho—; ¿soy yo tan miedosa como esas pobres gentes, cuyo corazón palpita de terror bajo una armadura, al oír una conseja de aparecidos?

Y cerrando los ojos intentó dormir…; pero en vano había hecho un esfuerzo sobre sí misma. Pronto volvió a incorporarse más pálida, más inquieta, más aterrada. Ya no era una ilusión: las colgaduras de brocado de la puerta habían rozado al separarse, y unas pisadas lentas sonaban sobre la alfombra; el rumor de aquellas pisadas era sordo, casi imperceptible, pero continuado, y a su compás se oía crujir una cosa como madera o hueso. Y se acercaban, se acercaban, y se movió el reclinatorio que estaba a la orilla de su lecho. Beatriz lanzó un grito agudo, y arrebujándose en la ropa que la cubría, escondió la cabeza y contuvo el aliento.

El aire azotaba los vidrios del balcón; el agua de la fuente lejana caía y caía con un rumor eterno y monótono; los ladridos de los perros se dilataban en las ráfagas del aire, y las campanas de la ciudad de Soria, unas cerca, otras distantes, doblan tristemente por las ánimas de los difuntos.

Así pasó una hora, dos, la noche, un siglo, porque la noche aquella pareció eterna a Beatriz. Al fin despuntó la aurora: vuelta de su temor, entreabrió los ojos a los primeros rayos de la luz. Después de una noche de insomnio y de terrores, ¡es tan hermosa la luz clara y blanca del día! Separó las cortinas de seda del lecho, y ya se disponía a reírse de sus temores pasados, cuando de repente un sudor frío cubrió su cuerpo, sus ojos se desencajaron y una palidez mortal descoloró sus mejillas: sobre el reclinatorio había visto sangrienta y desgarrada la banda azul que perdiera en el monte, la banda azul que fue a buscar Alonso.

Cuando sus servidores llegaron despavoridos a noticiarle la muerte del primogénito de Alcudiel, que a la mañana había aparecido devorado por los lobos entre las malezas del Monte de las Ánimas, la encontraron inmóvil, crispada, asida con ambas manos a una de las columnas de ébano del lecho, desencajados los ojos, entreabierta la boca; blancos los labios, rígidos los miembros, muerta; ¡muerta de horror!



IV

Dicen que después de acaecido este suceso, un cazador extraviado que pasó la noche de difuntos sin poder salir del Monte de las Ánimas, y que al otro día, antes de morir, pudo contar lo que viera, refirió cosas horribles. Entre otras, asegura que vio a los esqueletos de los antiguos templarios y de los nobles de Soria enterrados en el atrio de la capilla levantarse al punto de la oración con un estrépito horrible, y, caballeros sobre osamentas de corceles, perseguir como a una fiera a una mujer hermosa, pálida y desmelenada, que con los pies desnudos y sangrientos, y arrojando gritos de horror, daba vueltas alrededor de la tumba de Alonso.

FIN

martes, 21 de enero de 2025

Título barco fantasma



el mar presencia como navega el barco fantasma bajo la luz de la luna, algunas noches en el triángulo de las Bermudas.

los sonidos del viento soplan cerca de su tripulación fantasma que lleva la esencia de la muerte en el mar, con la voz de su capitán.

almacena almas de navegantes vivos cómo alimento del barco que lleva la muerte.

el tesoro maldito esperando consumir todo a su paso, es lo que le da vida al barco fantasma y su tripulación cuando aparece y desaparece sin razon consumiendo la pasion de los navegantes y convirtiéndola en una maldición.



escrito por: Arlés Fernando Zambrano Pérez

sábado, 18 de enero de 2025

Diferencias entre Magos, Brujas y Hechiceros



El término “archimago”, que deriva del prefijo helénico traducido como arco, indica preeminencia y se suele utilizar para describir un mago de gran alcance, o un líder de hechiceros.

Steve Pemberton, en sus obras Los tiempos y Vida de Lucifer Jones caracterizó la distinción entre magos y hechiceros indicando que la diferencia entre un mago y un hechicero es comparable a la que existe, por ejemplo, entre un león y un tigre. Los magos son agudamente conscientes de su poder, no así los hechiceros.

En los juegos del rol, los practicantes de magia aparecen más claramente delineados, con diferentes nombres, de modo que los jugadores puedan conocer cabalmente las reglas y alcance de su diversión.

Por otra parte, en la edición original de Dungeon and Dragons, Gary Gygax y Dave Arneson inventaron el término “usuario de magia” como término genérico para calificar a un practicante de magia -y evitar las connotaciones culturales asociadas a la palabra mago-.

Esta estrategia lingüística duró hasta la segunda edición de Advanced Dungeon and Dragons, donde el vocablo fue sustituido por mage.

Las reglas exactas varían de juego en juego. En Dungeon and Dragons, un mago o mage es un personaje distinguido por su capacidad de utilizar diversas clases de magia, aunque carece de habilidades para el combate.

Por otra parte, los magos se distinguen por haber obtenido sus dones de manera innata o por haber tomado contacto con la poderosa sangre de un dragón (se trata de una alusión subliminal al héroe germánico Sigfrido, del Cantar de los Nibelungos).

Sin embargo, en GURPS, la magia es una habilidad que se puede combinar con otras, tales como la fortaleza en el combate.

Cabe destacar que el término “mago” se aplica más a menudo a un hombre (como aparece en Earthsea, de Ursula K. LeGuin, tiene una adaptacion Ova-anime) mientras “bruja” es aplicada al género femenino (tal como vemos en El mundo de las brujas, de Andre Norton).

Sin embargo, cualquier término se puede utilizar en una forma “unisex”, como sucede en Harry Potter, donde los magos hombres y mujeres utilizan la misma clase de magia. Sí existen diferentes habilidades mágicas dependiendo de los sexos en Discworld.

Mientras que las “encantadoras” corresponden al femenino de “encantador”, “bruja” es el femenino no sólo de mago, sino también de hechicero

Los encantadores practican un tipo de magia que no suele producir efectos físicos en los objetos o las personas, pero engañan a los espectadores, creando ilusiones. Las hechiceras o “encantadoras”, por su parte, utilizan frecuentemente la magia para seducir. Por ejemplo, Lady of the Green Kirtle (de la obra La silla plateada, escrita por C.S. Lewis) ha encantado al príncipe Rilian para que se olvide de su padre y de Narnia.

Cuando el encantamiento se rompe, ella procura utilizar otros hechizos como un humo perfumado e instrumentos musicales para deslumbrarlo y hacerlo olvidar otra vez.

Hechicero es un vocablo utilizado más frecuentemente cuando el mago de la historia es malvado. Suele utilizar brujería y armas como espadas para luchar contra el héroe. Por otra parte, la palabra “bruja” carga con connotaciones peyorativas. Por este motivo, L. Frank Baum en El mago de Oz bautizó a Glinda como “La bruja buena del Sur” para evitar las asociaciones con seres siniestros.

Mago (wizard, en inglés) se trata de un término despectivo para nombrar a un practicante de magia (magician) cuyo arte es incapaz de hacerle ganar el rédito suficiente como para vivir y salir de la pobreza o de la vagancia.

Por lo general, la adquisición de poderes se produce de manera informal, aunque algunos magos y brujas reciben educación formal, en una escuela.

Los términos derivados de prácticas más específicas como el vudú, la alquimia o la nigromancia permanecen más cerca del mundo real. Los nigromantes de la ficción fantástica trabajan en el terreno de la muerte y la invocación de fantasmas.

En ciertas fantasías asiáticas, la práctica del Wuxia se utiliza para realizar hazañas sobrehumanas, como aparece en la obra popular Tigre agazapado, Dragón oculto. Sus protagonistas -auténticos artistas marciales- logran adquirir habilidades bélicas gracias a la práctica sostenida y, además, estudiando magia.

lo encontre hace un tiempo y comparto varias de las cosas que se dicen en el contenido

Magos de la Historia

Un mago es una persona experta en el misterioso y oculto arte de la magia. Tiene la habilidad de lograr objetivos predeterminados utilizando fuerzas sobrenaturales o medios no racionales. Algunos magos modernos, tales como Aleister Crowley (biografia: http://es.wikipedia.org/wiki/Aleister_Crowley) y los que siguen las tradiciones de la Hermética Orden del Amanecer y Ordo Tempi Orientis describen la magia en términos racionales, utilizando definiciones, postulados y teoremas.

Ser mago se puede también referir a ser encantador, hechicero, taumaturgo, nigromante o rey mago.

Cuando se efectúan distinciones entre los términos previamente citados, los hechiceros son más frecuentemente practicantes de evocaciones o magia negra. Cabe destacar que algunos de estos nombres tienen connotación más peyorativa que otros, especialmente de acuerdo con la fe religiosa.

A través de la historia, ha habido muchos seres que afirmaron poseer conocimientos arcanos y energía sobrenatural; quizás el más antiguo ejemplo de esta afirmación es el conocimiento del la fabricación del fuego, secreto celosamente oculto, que Prometeo decidió revelar a los hombres.

Por otra parte, la Alquimia condensó muchos elementos que ahora serían considerados mágicos, aunque otros han sido incorporados a la ciencia de la Química.

Con respecto a las figuras históricas que practicaron magia, algunas leyendas de la Europa medieval atribuyeron a Virgilio poderes proféticos y capacidades maravillosas, como se refleja en el cuento de hadas "Virgilius, el hechicero" incluido en el Libro Violeta de las Hadas. Por otra parte, la figura del mítico Fausto parece estar basada en la existencia de un alquimista real, Johann Georg Faust, que fue condenado por ser practicante de magia y artes ocultas.

Jehoshua Ben-Pandira es otro antiguo mago egipcio, postulado por el erudito Gerald Massey como el Jesús original. También en la antigua Roma, en tiempos de Constantino IX, se consideró a Cornelius Agrippa como un escritor alquimista, practicante de ciencias ocultas.

El astrólogo de la corte de la Reina Elizabeth, John Dee, y la controvertida figura de Aleister Crowley son algunos ejemplos de magos famosos.

Magos Folklóricos

Los magos son personajes frecuentes en obras de carácter extraordinario como la literatura fantástica, los juegos de rol, la mitología, leyendas y folclore. Los magos de la fantasía obtienen sus energías del estudio, la erudición y del talento innato, más que por ocurrencia espontánea o por ayuda de otra fuente externa.

En los textos antiguos solían aparecer como maestros o bandidos, pero más tarde fueron retratados como héroes. En la literatura medieval suelen ser guardianes y consejeros.

Con respecto a las fuentes folclóricas, históricamente varios autores han escrito sobre magos ficticios, pero muchos lectores de tales trabajos han creído que tal magia era real...

Por ejemplo, en tiempos de William Shakespeare la gente creía que las tres brujas de Macbeth existían, y que magos como Próspero (de La tempestad) eran seres de carne y hueso, pero con poderes sobrenaturales.

Muchos personajes que hoy son considerados ficticios, en una época no fueron entendidos así. Por ejemplo Merlín era considerado un mago real. También Virgilio y Fausto corrieron la misma suerte. Algunos magos como Gwydion, incluido en algunas antiguas las leyendas galesas, pudieron haber sido considerados dioses en la Antigüedad. De hecho, en muchos cuentos medievales, el mago o la bruja no se distinguían de los ogros o de los gigantes enemigos del héroe.

El aspecto de los Magos

Los trajes de los magos suelen ser arquetípicos. Utilizan una vestimenta gastada y sombreros de pico alto, coloridos, habitualmente adornados con estrellas y lunas brillantes, que son símbolos astrológicos. El color del atuendo puede tener una significación dentro del mundo de fantasía que habitan los magos; en El señor de los anillos, por ejemplo, los magos adquieren colores según el rango jerárquico que ocupen. Cuando Gandalf el gris se convierte en Gandalf el blanco se evidencia un importante incremento de su estatus, mientras que en Dungeon and Dragons los magos revelan su perfil moral gracias a sus trajes.

Cuando magos y brujas pertenecen a grupos distintos, las brujas suelen vestir la misma ropa pero en tonos oscuros.

Con el correr del tiempo, el vestido de los magos fue variando. Numerosos hechiceros jóvenes comenzaron a vestirse con ropas modernas o con atuendo casual, de corte popular. Una variante notable del arquetipo genérico del mago es la del mago presente en la película Conan el bárbaro, cuya vestimenta es acuática, dado que vive a orillas del mar.

Los magos pueden también estar acompañados por animales, que suelen cumplir el papel de “familiares” o acompañantes permanentes. También se los retrata con amuletos mágicos como bolas de cristal o varitas mágicas.

En cualquier obra fantástica donde aparezcan magos, el hechicero debe tener límites para sus capacidades mágicas, de lo contrario la historia no plantearía ningún conflicto. Una de las técnicas más comunes es que la persona goce de una cantidad limitada de capacidad mágica. Por ejemplo, en La magia se termina

martes, 14 de enero de 2025

Título: la pasión de la doncella y el demonio de la noche



pacto demoníaco entre una doncella y un demonio de la noche.

arrastra las sombras y la muerte entre la pasion, la belleza de la doncella y la putrefacción de aquel demonio.

que al final se consume en el hambre desenfrenada de esta putrefacta criatura con un olor a carne en descomposición que estremece por su repugnante olor y la pasion que siente por la doncella.

correspondido por la lujuria sin control de esta hermosa mujer con olor a elegante fragancia.

en aquella noche se dejan llevar por su intensa pasión ambos haciendo el amor hasta el amanecer.

con los primeros rayos del sol aquel demonio vampiro encuentra la muerte sufriendo en intensa agonía, llorando y vomitando sangre, la mujer casi drenada por completo por el hambre del vampiro y toda la lujuria de este demonio nocturno muere dando sus últimos respiros al amanecer.

la última imagen de esta relacion apacionada son solo dos cuerpos abrazados inertes aquel vampiro y aquélla mujer en un gigantesco charco de sangre sellado de muerte y pasion con dos fragancias diferentes.



escrito por: Arlés Fernando Zambrano Pérez

jueves, 9 de enero de 2025

Gargolas



Las gargolas son demonios que se transforman en piedra con la luz del sol, (igual como muchos duendes, quizás un cruce de ambas especies), de aspecto entre animal y hombre, con alas de murciélagos y grotescos rostros; tienen una función de guardianes de lugares sagrados, sobre todo de iglesias, monasterios, antiguos colegios y universidades. Su nombre deriva de un dragón en Francia que en vez de escupir fuego escupía agua e inundaba los campos.

En otras versiones son productos de la acción de magos oscuros que dieron vida a las estatuas de demonios y bestias terribles que adornaban las catedrales medievales y góticas. Como seres de piedra que no necesitan alimentarse y sólo actúan por la pura maldad que los origino. Siendo seres de la oscuridad están condenados a volver a su forma original y convertirse en piedra ante los primeros rayos del sol.

Dracula y Frankenstein: Signos de los Tiempos



los iconos del terror gotico, Frankenstein y Drácula, y las dos adaptaciones cinematograficas de sus respectivas novelas, llevadas al Cine por Francis Ford Coppola y Keneth Branagh en los 90’s.

Frankenstein trata del temor de la mujer de la Ilustración hacia el hombre y su capacidad de usar la ciencia para alterar la naturaleza, robándole a la mujer el sagrado don de dar vida, mientras que Drácula trata del temor del hombre victoriano hacia el poder de la mujer y su dominio sobre la sexualidad, a pesar de todos los esfuerzos por reprimirla.

También ambas reflejaron el miedo al cambio, al desamparo que proviene del abandono de los mitos y las tradiciones, para acoger el siempre cambiante mundo de la ciencia y la razón. Frankenstein y Drácula son seres revolucionarios a su propia manera, monstruos que crean pánico en el corazón de la gente sencilla y curiosidad, casi rayando en deseo, en las mentas mas abiertas.

Ambas historias, aparte de ser meros cuentos de terror sobrenatural, hablan sobre sobre la naturaleza humana. Ambas historias se alimentan de la realidad de los tiempos en donde se escribieron y de los entornos de sus respectivos autores.

miércoles, 8 de enero de 2025

El escritor y su libro: Arles Fernando Zambrano Pérez

El escritor y su libro: Arles Fernando Zambrano Pérez
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Mi libro insomnio publicado por editorial ITA

mi libro insomnio publicado por editorial ITA
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